Director: Jean-Luc Godard
Guionista: Jean-Luc Godard
Productor: Georges de Beauregard
Productora: Films Georges de Beauregard
Distribuidora: Société Nouvelle de Cinématographie
Protagonistas: Jean-Paul Belmondo, Anna Karina
Año: 1965
Año: 1965
Puntaje: ★★★★★
‘Pierrot le Fou’ es una película que pertenece al movimiento cinematográfico de la Nueva Ola Francesa. La película cuenta la historia de Pierrot y Marianne, una pareja que decide abandonar su aburrida vida en París y buscar una aventura. En la película se desarrolla la relación entre ambos y un desencadenamiento de eventos que los llevarán a vivir la vida de una manera muy peculiar. No sé cómo empezar con esta película porque me encantó y puedo darle un lugar entre mis películas favoritas. Considero que la película explora la parte más sensible del ser humano, desde el ámbito de nuestros sentidos, ya que la película es muy sensitiva, hasta el ámbito de las reflexiones filosóficas que expresan los personajes a lo largo de la película. La película inicia mostrando la vida cotidiana de Ferdinand (llamado Pierrot por Marianne), de la cual ya está harto, por lo que decide huir con Marianne; el escape de Pierrot y Marianne es el punto de confrontación que lleva al segundo acto; durante el segundo acto se desarrolla la relación entre Pierrot y Marianne en la Riviera Francesa; la tortura de Pierrot y el escape de Marianne cuando los gángsters aparecen en la Riviera Francesa es el punto de resolución que lleva al tercer acto; el clímax aparece cuando Marianne huye con otro amante dejando atrás a Pierrot. Por lo tanto, el guión cuenta con la estructura de los tres actos y el montaje de la película tiene una narrativa lineal, pues la historia está estructurada de principio a fin en forma cronológica. Como lo mencionaba al inicio, la película es muy sensitiva y juega con nuestros sentidos en ese aspecto. Una de las cosas que más me gustaron de la película fue la ambientación de la película en edificios o interiores con mucho blanco y la combinación de los colores amarillo, verde, azul y rojo perfectamente engranados en la escena; estos colores los podemos encontrar desde el inicio hasta el final en prácticamente todas las escenas: la iluminación de las conversaciones de la fiesta, las luces que aparecen en el vidrio del carro mientras manejan de noche, en objetos, edificios, puertas, cuadros, pinturas, plumones con los que escribe Pierrot, bancas del cine, ropa, carros, incluso en el barco tomado al final por Pierrot. La película también es sonora y un recurso que se usa desde el inicio al final es el enfoque en otros elementos, visuales y sonoros, cuando hay alguna pelea, por ejemplo: los fuegos artificiales cuando Pierrot le avienta pastel a su esposa, el fuego en el agua cuando le roban a los campistas y los cuadros de pintura cuando Pierrot es torturado. El rompimiento de la cuarta pared, el montaje que muestra tomas de pinturas o de paisajes cuando los personajes hablan, los personajes cantando cuando no es un musical, planos de mujeres desnudas y la ambientación de las escenas acomodadas de manera tan artística e inverosímil hacen que la película sea altamente estimulante, surrealista, prácticamente poética y filosófica. Debido a todo esto considero que es una película que puede ser tachada sólo de dos cosas: o muy fumada o una obra maestra, en mi caso es la segunda. Y como diría pierrot, “estamos hechos de sueños y los sueños están hechos de nosotros”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario