Título: El Legado
Autoras: Christopher Paolini
Editorial: Roca
Año: 2011
Puntaje: ★★
Lo que me pasó con este libro es que esperaba demasiado de él. Llegué a este libro con las expectativas muy altas por Eragon, Eldest y Brisingr y no cumplió lo que me imaginé. La historia se me hizo lo que le sigue de tediosa. El avance de los vardenos se hace extremadamente largo y muchas veces sin un sentido real, a mi parecer. Hay demasiados capítulos, personajes y conversaciones que se sienten innecesarias y de relleno. Por ejemplo, el viaje de Saphira a la ciudad de los dragones; larguísimo e innecesario. Llegó un punto en que no sabía quién estaba más pérdida, si Saphira en la tormenta o yo en la lectura.
Una de las cosas que menos me gustó de la novela son todas las cuestiones que se quedan inconclusas como ¿quién es Angela? ¿por qué tiene tanto poder y es tan respetada? ¿Qué va a pasar con Eragon y con Arya? ¿Logrará Nasuada ser una gobernante que imponga poder en Alagaësia? Y es que mientras el avance de los vardenos a la batalla final se hace tedioso y estresante, el final es estrepitoso y queda inconcluso. No culpo a Paolini por su redacción y por no darnos un final de cuento de hadas al estilo Disney. Admito que eso es lo que me gusta; soy una niña que creció con hadas, princesas y un "felices para siempre" y el separar a Eragon de Arya, su interés romántico, de Roran y de Murtagh, su única familia, es algo que no podré perdonarle. Algo similar entre Murtagh y Nasuada; todo pasa tan rápido y con tanta intensidad que se siente forzado, le falta autenticidad.
Definitivamente de la saga The Inheritance Cycle es la que menos me gustó. En comparación con las primeras tres novelas esta tiene poco que aportar, en todo sentido. Lo único rescatable es el descubrimiento personal que tiene Eragon de sí mismo; se pierde para encontrarse, y se vuelve a perder. Creo que ese es el ciclo de la vida en el que todos los seres humanos nos buscamos, nos encontramos, nos perdemos y nos reinventamos.
No me gustó el ritmo, ni la narración, ni lo poco que pudimos explorar a otros personajes además de Eragon. El Legado era la oportunidad para expandir el universo de Alagaësia y, en lugar de expandirse, se reduce. El temible y poderosisimo villano, al cual le tememos desde Eragon resulta ser vencido en unas cuantas páginas. Tampoco voy a decir que fue sencillo, le tengo que conceder eso a Paolini, pero sí voy a decir que nos pudo haber dado mucho más. Quizás uno o dos encuentros con Eragon antes de la batalla final. Me hubiera gustado ver más sobre el poder de Shruikan.
Totalmente me recordó el trago amargo de la última temporada de Game of Thrones o las últimas películas de Rápido y Furioso. Todo bien en las primeras temporadas/películas y al final valió queso. No debemos olvidarnos que la literatura es un arte y toma tiempo. Sin embargo, en sagas tan famosas y tan rentables, a veces ganan los intereses económicos que no son una buena combinación y el resultado final es estrepitoso, flojo, se quieren atar mil cabos y la mayoría queda suelto.

Hola, antes está saga me llamaba la atención sobre todo porque dicen que se parece al señor de los anillos, pero con el paso del tiempo siento que ahora no la disfrutaría.
ResponderEliminarSaludos