jueves, 7 de marzo de 2019

Especial | Influencia hollywoodense en el mundo contemporáneo

Como bien se sabe la globalización es un fenómeno que hace que las personas se sientan más cerca de otras personas, lugares y culturas. Y la palabra clave en este concepto es ‘sentir’ puesto que las distancias siguen siendo las mismas que hace cinco décadas o hace un siglo, pero la convergencia de tecnología e ideologías nuevas nos dan una sensación de acercamiento con nuestro entorno, principalmente gracias a internet, pero también gracias a otros avances tecnológicos como el celular, los aviones, etcétera. Cabe mencionar que la globalización es también un tema controversial puesto que no hay una definición concreta sobre este fenómeno: “globalización bien podría ser internacionalización, liberalización, universalización, occidentalización o modernización y/o desterritorialización.” (Giménez, 2002) En el texto de Giménez se expone que la occidentalización es una especie de imperialismo de Hollywood, el cual, es el tema que se abordará en este especial. El objeto de estudio del especial es un análisis sobre los modelos y estereotipos que Hollywood ha impuesto en las personas alrededor del mundo, cómo es que estos modelos se han arraigado en culturas completamente diferentes a la americana y cuál es su nivel de influencia, el negocio de la factoría Disney con la apropiación de personajes de otras culturas y, para concluir, la unificación de estos puntos.
Para entender el negocio de Hollywood, primero tenemos que entender que éste llega a nosotros a través de las industrias culturales que se refieren al “conjunto de productos culturales fabricados y reproducidos en serie gracias a las tecnologías industriales y que son difundidas a escala mundial a través de los medios de comunicación, conocidas también como cultura de masas o culturas populares.” (Giménez, 2002) Por lo tanto, Hollywood es conocido como la meca del cine porque tiene la capacidad de producir y distribuir cine a escala mundial, gracias a la inmensa cantidad de estudios cinematográficos que nacieron y coexisten en California. Y no sólo se encuentran los grandes y tradicionales estudios que llevan haciendo cine por casi un siglo, sino que también están las nuevas plataformas de streaming que están cambiando el concepto de cine y televisión, como Netflix y Amazon Studios, entre otros. Contextualizando, la capacidad de alcance que tiene Hollywood es mucho mayor que cualquier industria mediática de otro país.

El famoso ‘sueño americano’ es una ideología que vende Estados Unidos como país; esta ideología se traslada a todos los ámbitos de su cultura; para los fines de este especial se analizará esta ideología en el ámbito cinematográfico. “El sueño americano es el sueño de que la vida debería ser mejor, más rica y llena para todas las personas, con una oportunidad para todo el mundo según su habilidad o su trabajo.” (Adams, 1931) La definición de James Truslow Adams ayuda a entender el contexto del Hollywood clásico, que va de la década de los años veinte hasta principios de los sesentas. Algunos de los clásicos más importantes de ese período, como Ciudadano Kane y Casablanca reflejan a la sociedad americana de esa época. Esto es importante porque en el cine clásico de Hollywood se empiezan a generar estereotipos sobre actores, actrices y géneros cinematográficos. Por la capacidad de producción y distribución que tenían estos estudios, estos estereotipos migraron a los lugares donde eran exhibidas las películas estadounidenses. Sin embargo, no fueron sólo las películas per se, hubo un importante y constante proceso de validación para que el cine hollywoodense se estandarizara como una referencia del cine. Esta validación se hizo a través de la creación del sistema de estrellas a comienzos del siglo pasado, cuyo objetivo era hacer famosos a los actores y actrices que aparecían en las películas y con la creación de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas en 1927, que hoy en día es una de las más importantes y reconocidas a nivel mundial en cuanto al séptimo arte.
Una vez conociendo cómo se generaron los modelos y estereotipos hollywoodenses a principios y mediados del siglo pasado, podemos pasar al negocio en el que se han convertido hoy en día. Y algo que es una realidad en la cultura globalizada es que es una cultura consumista, como menciona Tomlinson: “la teoría de la homogeneización cultural establece que hay una cultura estandarizada de consumidores.” (Tomlinson, 1999) Y esa cultura que cada vez quiere más y más es la que ha llevado al éxito a empresas como Netflix y Amazon. Estas empresas vinieron a revolucionar el consumismo, especialmente el mediático, porque ahora es posible ver la temporada de una serie de televisión en una semana o ver estrenos en estas plataformas que no se verán en cines tradicionales, como es el caso reciente de Roma de Alfonso Cuarón. Cabe mencionar que para algunos conglomerados mediáticos, las películas son sólo una pequeña parte de sus ingresos, como es el caso de The Walt Disney Company con sus parques temáticos, cruceros, películas, series, programas de televisión, álbumes musicales, videojuegos, sitios web, juguetes, libros, revistas, cómics, además de su propia plataforma de streaming, Disney+, que saldrá a la luz en algún punto de este año.


Y llegando al punto de la compañía mediática más grande e importante actualmente, Disney, ahora se tocará el tema del modelo de apropiación cultural que tiene esta empresa. Los primeros personajes del estudio que no estaban inspirados en la cultura americana o europea fueron José y Panchito, amigos del Pato Donald, que aparecen en Saludos Amigos y The Three Caballeros. Esto es importante porque ambos largometrajes se realizaron en la década de los cuarenta, justo cuando estaba ocurriendo la segunda guerra mundial y probablemente lo que se buscaba era alejarse de los modelos europeos por el sentimiento anti-alemán generado durante la guerra, ya que la primera estrella de la factoría Disney, Blancanieves, está inspirada en un cuento alemán. Aunque José y Panchito son personajes bastante estereotipados, es la primera vez que se representan las culturas de Latinoamérica por una empresa mediática extranjera, lo cual genera un proceso apropiación cultural en donde Disney conoce, asimila, interpreta y reinterpreta desde el punto de vista estadounidense/hollywoodense otras tradiciones y culturas. Este proceso ha continuado a lo largo de los años con otras películas como El Libro de la Selva en 1967, Aladino en 1992, Pocahontas en 1995, Mulán en 1998, Las Locuras del Emperador en el 2000, Lilo & Stich en 2002, Tierra de Osos en 2003, Moana en 2016 y Coco en 2017. Podemos notar un incremento en este proceso durante los noventas y principios de los dos mil con un estancamiento a mediados de dicha década; como quiera hay resurgimiento de estos procesos que se dio a mediados de esta década. Lo que esto significa básicamente es que Disney, y otros conglomerados mediáticos, se apropian de algunas culturas, las ‘occidentalizan’ y se las regresan al mundo como la ‘versión oficial’ de la cultura.
Concluyendo, la influencia que tiene Hollywood en el mundo globalizado contemporáneo es innegable ya que es la meca del cine la que da las pautas, los estereotipos y los modelos a seguir que se tienen en casi todo el mundo. Esto se debe a que uno de sus puntos más fuertes es su capacidad de alcance para distribuir sus productos culturales en una gran parte del mundo y a que la cultura globalizada es una cultura de consumidores que se alimenta de los productos culturales americanos y que permiten que su modelo de negocios crezca cada día más, otorgándoles más poder. Finalmente, la industria hollywoodense sabe atraer al público internacional debido a los procesos de apropiación cultural que generan para que sus contenidos sean del agrado de todo público, uno de los mejores modelos es el de The Walt Disney Company, pero las nuevas plataformas también han generado sus propias estrategias como Netflix con las series originales latinoamericanas como Club de Cuervos y la Casa de las Flores.


Referencias:
Giménez, G. (2002). Globalización y Cultura. Estudios Sociológicos, pp.23-46.
Tomlinson, J. (1999). Globalization and Culture. Chicago: The University of Chicago Press.
Truslow Adams, J. (1931). The Epic of America. USA. Simon Publications.

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